domingo, 13 de noviembre de 2011

Perros y niños

Tengo dos perros en casa. Una mini pinscher, y un crestado chino. Los que entendáis un poco de razas, sabréis que son dos razas muy pequeñas. Los tengo bien educados, nunca hacen sus cosas en casa, no sueltan pelo (el crestado mayormente porque no tiene casi), no huelen, son muy cariñosos, fieles, no ladran y son muy obedientes.

Con pelillos desde el primer día fenomenal. Siempre tuve claro que mi hijo se iba a criar entre perros, como su padre y yo. Tenemos muchos más perros en la casa del monte, pero en casa esos dos. 

Cuando salimos de paseo y voy sola con pelillos, sólo saco a uno. Cuando vamos pelillos papá y yo, sacamos los dos. Y me suele pasar que la gente me pregunta con bastante poca discrección, que cómo puedo tener a ese "pobre niño" entre esos "perros", pronunciada la palabra con un asco sobrehumano. Me contengo y no mando a la señora (son señoras siempre) a la santa mierda.

Mis perros son limpios. Los tengo siempre bañados, y muy aseados. Son perros que en casa no dan prácticamente qué hacer. Se pasan el tiempo dormitando en sus respectivas cestas, o jugando de vez en cuando. Para nosotros forman parte de la familia, y no nos imaginaríamos la vida sin ellos. La perra me la compró mi chico cuando estaba embarazada de muy pocas semanas, para hacerme llevadero el embarazo sabiendo que tenia una cachorrita que educar. El macho ha cumplido 4 años el mes pasado. Y estamos encantados. Simplemente.

Mi hijo se criará entre perros. Le lamerán la cara, las manos, jugarán con él en el barro. Aprenderá a quererlos, a entender que son seres vivos que necesitan cuidados y atenciones.
A veces veo niños persiguiendo a algún perro, tirándole piedras, dándole patadas en la cabeza y la barriga cuando se acerca el pobre a por un mimo. Riéndose sin parar, como si fuera un juego divertidísimo. Volviendo a llamar al perro para se acerque de nuevo, y de nuevo darle. Y me apetece hacerle lo mismo a ellos. Somos una raza egoísta, nos creemos por encima de las demás y con derecho a hacer lo que nos plazca. Y debería darnos verguenza. Me dan verguenza ajena los padres que educan a sus hijos así. Permitiendoles que hagan eso.

Porque, si hacen eso desde tan pequeños, ¿qué no harán cuando sean mayores? ¿qué no harán cuando sigan creyéndose por encima de los demás?.

¿Cuánta maldad puede tener un corazón, para darle una patada en la cabeza a un ser que sólo se te ha acercado para pedirte una caricia, con sus ojos llenos de ternura?

"Si creyera en la inmortalidad, creería que ciertos perros que conozco irán al cielo, Y muy, muy pocas personas. James Thurber"



sábado, 12 de noviembre de 2011

Seguimos igual de pobres

Madre mía, pelillos cada día me da una sorpresa diferente. Ayer empezó a ponerse de pie en el corralito y ahora ya lo dejes dónde lo dejes se agarra a dónde puede y ¡arriba!. Con 8 meses ya está hecho todo un mozo. Ya hace los lobitos, palmitas, tose porque está "muy malito"... para comérselo. Le encantan los botones del ascensor, lo vuelven loco. Las cucharas y los pañuelos más todavía. Para reyes vamos a encargarle una cubertería, una placa con botones de ascensor y muchos paquetes de pañuelos jaja. Hoy por la mañana en el corralito no sé cómo se las apañó pero sacó un pañuelo de un paquete que se me había caido del bolsillo al meterlo y cuando me di cuenta se lo había comido casi entero.

Nos tira de los pelos y mete la cara entre ellos y creo que come alguno porque algún día ya tiene aparecido en el pañal algún pelo largo y moreno de mamá. Se alimentaría entre pañuelos y pelos, no sé para que le doy otras cosas...

Ooooh estoy viendo lo del cupón de los 11 millones y no nos ha tocado ni un millonejo.... Joer, yo que ya estaba encargando una cuna de oro macizo y diamantes para pelillos...

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Mi parto

Hoy escribo dos entradas, ¡estoy que lo regalo!. Quiero hablar de mi parto. Quiero escribirlo aquí, porque por mucho que me pese, sé que habrá detalles y cosas insignificantes que se me irán olvidando con el tiempo y no quiero que se me olvide absolutamente nada. Aviso que va a ser un post extremadamente laaaaargo, más bien como recuerdo para mi que como para que aguante leerlo entero nadie.
La verdad es que no tenia ningún miedo al parto. No sé porqué pero no lo temía para nada, estaba deseando ver la carita de mi hijo y el parto me parecía algo secundario, aunque todo el mundo me insistiera en que dolía un montón, que era "horrible", y demás. Mi cuñada tuvo a mi sobrina/ahijada en diciembre, y nació en 5 minutos escasos, sin epidural porque no dió tiempo, y mi cuñada sostiene que le dolió pero lo justo. Llegó al hospital y tuvo a la niña 20 minutos después, casi casi en cinturones. Y yo inocentemente creía que lo mío iba a ser algo así, es más, sonreia con cara de aburrimiento cuando las muchas que coindimos embarazas me hablaban de su terror al parto. Mi máxima era que el dolor duraría unas horas y que ningún parto era eterno.

En las clases de preparación al parto, todo me parecía una tontería. Lo de respirar, sobre todo. De echo dejé de ir porque en mi última etapa me atacó traicioneramente la ciática y eso de estar una hora sentada en una colchoneta respirando no ayudaba mucho.

Me tocaba para el 14 de febrero, pero nada. Pelillos decidió que se estaba muy bien allí dentro. Y yo con mi barrigón kilométrico, no podía dormir, no podía ponerme los calcetines ni calzarme, casi ni los pantalones, siempre tenía un horrible ardor de estómago, una ciática que quería acabar con mi vida... un laaaargo cúmulo de cosas que me hacían desear todavía más que llegara el día. Para colmo en la última semana me salieron estrías. Qué cosa más puñetera, todo el embarazo echando cremas y despues de cumplir dejé de echarlas porque creía que iba a ser en cualquier momento, y van y me salen en la última semana. Estrías que por cierto no se me han quitado y que son muchas, en plena barriga, y muy feas las pobres. Pero era de esperar, soy muy bajita y muy poca cosa (antes del embarazo pesaba 45 kilos y durante el embarazo engordé 20) y no me esperaba menos. Bueno, que me distraigo.

Nos comentaron que era bueno pasar en coche por una zona con baches, y él día 20 por puro aburrimiento nos fuimos a dar una vuelta con el todoterreno de mi padre por el monte, llovía y más baches no pudimos pillar. El caso es que parece que funcionó: ésto fue de domingo, y el lunes nada más acostarme sobre las 11 y media/12 menos cuarto de la noche, me da un dolor increible. Mi pareja salta de la cama cual resorte y me pregunta si estoy de parto. Claro cariño, como ya he dado a luz 54 veces, sé lo que se siente y puedo decirte si estoy o no.

Yo le dije que no. Que eso no podía ser. Porqué había sido demasiado bestia el dolor, y casi todo el mundo coincidió en decirme que las contracciones empiezan flojito, y van subiendo de intensidad. No me dió tiempo a decir eso, y otro dolor bestial. Éste ha durado más. ¡Dios! Empiezo a creer seriamente que viene el niño.

A día de hoy no sé cómo me duché. La bolsa del hospital la tenía preparada desde antes del 14, asique fue ducharme y salir pitando. Ya estaba depilada porque yo con un espejo y paciencia hago maravillas. Me acuerdo que cuando llegué con mis vaqueros, mi camisa nueva de premamá, mis botas por la rodilla, el pelo planchado de esa misma tarde y sombra de ojos, las enfermeras me miraron un poco raro y me dijeron que la gente solía ir en chándal, algunas con las zapatillas puestas. Pero yo antes muerta que sencilla.
Llegamos al hospital, (siempre recordaré que al verme reflejada en un cristal pensé: es la última vez que me veo con la barriga) mi ingreso oficial fue a la 1 de la mañana y yo ya iba fuera de mi totalmente. Aquello era demasiado y yo queria o tener el niño YA, o morirme, o tener el niño YA. Pobre ilusa. Habitación. Allí rompe la bolsa sobre las 4. A esas horas todo el hospital debía de estar despierto escuchandome pegar gritos. Me bajan.

No exagero. Fue realmente demasiado dolor. Contracciones cada minuto y medio aproximadamente y duraban un minuto o más... Un infierno horrible. Mis padres, que llegaron volando al hospital en cuanto el futuro padre los llamó, estaban mudos. Tuve que aguantar hasta las 6 de la mañana que me pusieron la epidural porque no dilataba lo suficiente para ponerla. Luego resultó que ya estaba demasiado dilatada y no podían. ¿QUÉ?. Me dediqué a cagarme en todo lo cagable y a ponerme peligrosamente borde hasta que decidieron ponermela.
La epidural. Tuvieron que traer 3 celadores para sujetarme, porque en las contracciones me encogía y no paraba quieta. Me la pusieron, y crei que iba a descansar. Noté cómo bajaba de intensidad el dolor. Pero no desaparecía, era simplemente un poco más aguantable. Hizo muuy poco efecto, pero lo necesario. Fue ponermela y dilatar todo lo que no había dilatado en toda la noche. Me dejaron sola en una sala con el futuro papi. A todo ésto añado que sudaba a mares, y cuando digo a mares es que tenía el pelo (muy largo) chorreando prácticamente. Adiós pelo liso, hola rizos de toda la vida.

Acaba el efecto de la epidural a los 3 cuartos de hora aproximadamente. Lo sé porque había un reloj en ésa sala. Dios. No podía ser. Cuando noté que aumentaba de nuevo el dolor llamé a gritos pidiendo que me pusieran más. Vino la matrona con cara de "no seas pesada que hace un rato no tenías apenas dilatado" peeeroo... ya estaba suficientemente dilatada, (¡sorpresa!) y sentía ganas de empujar. No hay más epidural, estás ya demasiado dilatada, ya viene el niño y tiene que ser a pelo, me dijeron las enfermeras. Me enfadé hasta llegar al borde del asesinato múltiple, pero de nada sirvió. Al "potro".

Bueno, el expulsivo siempre he leido que es lo más rápido. Y como no me ponían más epidural supuse que ya tenía una pata fuera. Al final resultó que fueron dos "bonitas" horas con los "pelitos fuera" de pelillos (osea, cabeza encajada...ahí justamente) y nada, que no salía. Yo no empujaba ni bien ni con fuerza porque estaba agotada de tantas horas con contracciones, y aquello tenía los pelitos fuera y no salía. Encima no me daban agua. Quería matarlas a todas lentamente. Parecía que me iba a partir por la mitad en cualquier momento.

El papi en un rincón de la estancia con cara de: ésta se ha vuelto loca y nos va a matar en cuánto salga el crío. Le dijo la matrona: ¿quieres ver cómo sale? ven y asómate (estaba a mi lado) y yo giré la cabeza cual niña del exorcista y dije NOOOOOOOOOOOO ARRRGGGGG NOOOOOOO. Futuro papi petrificado. Me estaba viendo reflejada en un cristal que tenía delante, y por más que me habían dicho que era precioso, aquello a mi no me pareció nada precioso. De tanto que sudaba, la vía se me caia sin parar y tuvieron que ponerme esparadrapo desde el codo hasta la mano para sujetarla.

Recuerdo que no quería que nadie me tocara. Ni darme la mano ni nada. Una enfermera me cogió la mano la pobre para ayudarme y yo primero le dije muy tranquila que me soltara. No me soltó y derrepenté ahí estaba yo como una loca gritándole QUE ME SUELTES YAAAARRGSLLSÑÑSKSCLKHÑÑÑ. Anda, que no me aguantaron ni na...

Y los pelitos fuera. Le pregunté a la matrona que de qué color eran. Negros. Vaya, yo creía que iban a ser rubitos como los de papi y mios cuando eramos bebés (ahora se está convirtiendo en un rubiales). No salía. Le dije a la matrona: CÓGELE LOS PELOS Y SÁCALO. Se reía. Yo muy enfadada. ME CAGO EN LA OSTIA, ¿PORQUÉ NO SALE?. Matrona: empuja. Yo: NO PUEDOO, METELO PA DENTRO OTRA VEZ. Risas. Yo muy enfadada. Grito muchísimo cada vez que empujo, me debe de estar oyendo el hospital, el pueblo entero, y parte del que está al lado.

Llega una matrona nueva. Me coge la mano sin miramientos y me dice: en la próxima contracción empuja, porque va a salir. Y yo me reí sarcástica y horriblemente y le dije que no se lo creía ni ella. Me dijo: si sale, me debes una botella de vino del bueno. Contracción horrible. Y... va el "jodio" y sale. Ya en el momento de nacer haciendo a su madre deber botellas de vino del bueno.

Nace pelillos a las 9.12 del 22 de febero. Desaparece todo el dolor. Yo no puedo creermelo. No puede ser. Ese dolor que venía de la mente retorcida del mismísimo satanás es imposible que haya parado así sin más. Pero sí. Alivio de dimensiones bíblicas. Beso del recién estrenado papi y mirada entre los dos de absoluta felicidad, felicitaciones de las dos matronas y enfermera presentes. Pelillos sale muy sucillo asique se lo llevan un segundo a limpiarlo. Lo oigo llorar. Dios. Está llorando. Mi bebé llora. Sensación indescriptible. Vienen hacia mi con él y lo vemos por primera vez. ¡Madre mía si es igualito que su primo mayor! ¡Y tiene la boca de mamá!

Me lo ponen encima. Dios. Es mi bebé. Primera foto a las 9.19.57 (el móvil de papá no puede ser más justo) Y.. me mira.. y... sonrie. La matrona, que estaba observando la tierna escena mientras me masajeaba para que saliera la placenta, me dice: Está sonriendo, ¡es imposible! ¡los recién nacidos no sonríen! Pepa, ven a ver ésto, ¡el niño está sonriendole a la mamá! Llega Pepa alucinada y yo les digo: claro, es que está contento de que por fin estemos juntos. Ojos azulísimos. Cara preciosa con un color increíble, cabeza perfecta despues de aver estado dos hojas con ella encajada. 3 kilos y 48 centímetros de felicidad. Y seguía sonriendome, mirándome fijamente. Tiene las manos suavecísimas. Con muchísima piel. Papi con unas babas hasta el suelo llamándolo porque todavía no se ha dignado a conocer a su papá. Y nada. Me mira a mi. ¡A mi!

Me gustaría decir que lloré como una fuente, pero no fue así. Me bastó con mirarlo y mirarlo y mirarlo. Las lágrimas fueron algo secundario. No me hacían falta. Lloremos el nuevo papi y yo cuando lleguemos a la habitación y nos dejaron solos a los 3 por primera vez. Ahí si que fuimos una fuente doble.

Salió la placenta, que se hizo de rogar como el nene, y eso si que lo vió el papi y se quedó más blanco que el papel. Sólo me pusieron 2 puntos. Me despedí de las matronas y enfermera y a planta. Por cierto, en el parto/hospital perdí la friolera de 11 kilos.

Como ésta entrada se debería llamar la entrada más larga del mundo, otro día contaré nuestra estancia en el hospital, que tuvo sus más y sus (muchos) menos.

En resumen. Fue un parto horrible. Demasiado dolor, demasiadas horas, ninguna tregua, epidural que no hace mucho efecto, y expulsivo a pelo. Pero estoy deseando repetir. Dicen que los segundos partos son mejores ¿no? (optimistas al poderrr)

Al fin y al cabo, ¿qué fueron 9 horas comparadas con traer una vida al mundo?.

martes, 8 de noviembre de 2011

Manías y caquitas

Desde siempre, he sido un poco maniática. Con la limpieza, con tener las cosas colocadas, (aunque mi armario inexplicablemente se desordena sólo a los 3 días de haberlo dejado colocadito) y con muchas más cosas, y ahora que soy mamá, lo soy el doble con pelillos.

Me gusta llevarlo impecable en la medida de lo posible, y aunque sé que dentro de unos meses cuando ande y juegue se ensuciará como todo hijo de vecino, ahora le limpio meticulosamente las narices, las orejas, y todo él en general. Y veo bebés de mi entorno con narices llenas de mocos, legañas, pelo sucio, orejas llenas de cera, ropa sucia y las suelas de los "zapatos sin suela" sucias y me da una cosa que me muero. Cuando tengan dos años y juegen en el barro (por poner un ejemplo) lo veré normal, pero ahora que son bebés que no saben hacer prácticamente nada por si mismos, no puedo con ello. Y aunque parezca mentira, son bastantes los bebés que así veo día sí y día también. Hombre no con todo el pack completo, pero un día llevan las narices sucias, al otro se podrían plantar nabos en sus orejitas, al otro traen la camiseta llena de puré... ¿soy la única que no lo veo normal?

O quizá soy demasiado escrupulosa, no lo sé. Todo éste rollo va porque quiero hablar de mi sobrino. Probablemente no tiene mucho que ver lo que voy a escribir ahora con lo que puse arriba (me ha salido así). Mi sobrino cumple 3 años a primeros del año que viene. Y... se hace caca (y pis) encima. Bueno, me diréis "¿y qué? ya tendrá tiempo toda la vida para aprender" pero mi hermana la verdad es que lo lleva un poco mal. Y lo lleva mal porque es un niño muy inteligente, que aprendió a hablar muy pronto y que habla demasiado bien para el tiempo que tiene, y aún así, con lo listo que es para hacer travesuras, no pide la caca ni el pis. Es más, si lo ves que está metido de lleno en sus "sucios asuntos" y lo intentas llevar al baño, arma un pollo increíble. Vamos, que no quiere. Y a mi hermana le importa mayormente porque cuando están en el parque, derrepente mi sobri se convierte en una mofetilla andante y todos los niños lo huelen y gritan que mi sobri es un marrano y que huele mal y se entera todo el parque.

Y a ella eso no le gusta porque eso conlleva un enjambre de mamás preguntonas que le dicen cosas tipo: "¿todavía no pide caca? el mio ya se quitó el pañal hace una eternidad" y luego lo publican por todo el pueblo. Además mi sobri es muuuuy cabezota, dice que no y que no y que no va al baño y ¡punto ya está!, y se convierte en el niño aromático. Y no hay manera ni de una forma ni otra. Antes mi hermana le quitaba el pañal en casa y le decía: mira cariño no traes pañal asique pideme cuando tengas pis o caca. Sobra decir que tuvo consecuencias trágicas, mi sobri perdidito de caca y mi hermana negra (en sentido figurado). Por lo que ahora ni lo intenta. Creemos que cuando llegue el momento y esté preparado, lo pedirá. No sirve de nada agobiarlo con la caca. Como yo digo, no creo que con 20 años mi hermana le siga cambiando el pañal, ¿no?.

Hoy salimos a tomar un café mi chico, pelillos, mi hermana y mis dos sobris, el mayor (del que acabo de hablar) y el peque que se lleva poquitos días con pelillos. Conversación con mi sobri mayor:

Yo: Cariño, ¿vienes conmigo de la mano?
Sobri: No, yo voy con la pelota.
Yo: Pues tengo un bombón que era para ti y como no quieres venir conmigo, me lo comeré yo.
Sobri: Noooo, mira te doy la mano, ¿lo ves madrina? vamos de la mano juntos.
Yo: Aaah pero ahora no quiero tu mano, ¿me la das sólo porque te he dicho que tenía un bombón?
Sobri: Si, ¡quiero mi bombón!

Los niños no tienen ni pizca de picardía... jajaja.

Comparar, ese arte

Quiero hablar de algo que me enerva: las comparaciones.

Como bien se dice, son odiosas. Y más que nunca cuando tienes un bebé y ese bebé tiene un primo unos días menor y una prima dos meses mayor. Mi familia poco comparan, los que lo hacen son parientes que vemos poco. Pero la familia de mi chico está todo el puñetero día comparando al mio con su prima. Que si éste hace ésto, que si la otra no hacía tal cosa, que si uno tardó más en hacer nosequé, que si la otra aún no saber hacer nosecuanto... Y me jode mogollón.

A mi me tira del pijo que uno haga más o menos y que la otra sea así o asá. Son dos bebés y ningún bebé es igual, no tienen que hacer las mismas cosas al mismo tiempo ni dejar de hacerlas. Cada uno es cada uno, conozco a unos gemelos que uno tuvo dientes a los 7 meses y el otro hasta el año y medio nada.

Y me jode especialmente porque es algo que hacen sin parar. Menos mal que no son los dos niños o los dos niñas porque entonces nos amargarian con la ropa, y mi cuñada y yo estamos hasta la cojonera. Ya siendo de sexos diferentes, no callan con que pelillos va demasiado moderno, que qué clase de ropa es ésa para un bebé, que qué es eso de ponerle cresta, que los tejanos que lleva son horrendos... y que tal o cual niño va tan guapo con sus lazos y su ropa repollo. Arrrhhhfhfjsjsjsj no puedo con eso. Yo visto a mi hijo como quiero, como nos gusta a su padre y a mi y ya está.

Y no hablemos de madres que tuvieron sus hijos cuando yo. "¿El tuyo ya tiene dientes? PORQUE LA MIA SI, MIRALOS MIRALOS, y ¿asique no tiene el tuyo? uyyy pues la mia hace ya mucho tiempo eh..." En el fondo esa frase quiere decir: mira mi niña que ya tiene dientes y es supermega lista y el tuyo no. Y me apetece contestarles que me paso por el forro que sus hijos tengan dientes, pero me puede la pereza...

Resumen

El pasado miércoles llevé a pelillos a pesarse. Tiene la revisión de los 9 meses el 29 de éste mes, pero la última vez que lo pesaron fue en la revisión de los 7 y me parecía que hacía ya mucho tiempo. Quería asegurarme de que está bien, porque ya yevaba una temporada oyendo a alguna persona que me decía que parecía que había adelgazado.

Nada más lejos de la realidad: Pesa 8.300, ha engordado y mucho y está como un roble. No lo han medido porque se me olvidó decirlo, pero es algo que tampoco me preocupa demasiado. Su padre y yo somos bajitos y no creo que pelillos vaya a medir 2 metros precisamente.

He decidido quitar todas las fotos suyas de aquí, no sé porqué pero no me gusta demasiado tenerlo tan expuesto. Asique editaré todas las entradas que ya he escrito y... fotos fuera.

Hoy estrena su nueva cuna. Hasta ahora había estado en la minicuna, pero hace ya un tiempo que se pone de pie y como se tire menuda broma. Por lo que hoy ha estrenado cuna recién pintada, con su protector, sus sabanas, edredón y colcha nuevecito, y ¡me encanta!, ha quedado preciosa. Sólo le falta un cojín/almohada que le he encargado en el mismo tono que la cuna y con su nombre bordado en gris. Lo podrá usar de almohada ahora (no sé si la querrá, porque duerme muy agusto en la almohada plana que venía con la minicuna y ésta es abultada) y luego quedará de decoración. Es muy bonito. Aver cómo lleva el cambio de la minicuna a la cuna de barrotes, porque hace un rato me costó dormirlo y eso no es muy normal.

Tema sueño: Creo que no nos damos cuenta realmente de la suerte que tenemos. Desde bien pequeño siempre durmió fenomenal, y empezó a dormir toda la noche hace ya meses. Antes por el día no dormía demasiado, pero ya hace también unos meses que duerme su siesta a media mañana, su siesta despues de comer, e incluso hay días que duerme después de merendar. Yo lo achaco a que es muy activo e inquieto, y supongo que se cansa porque no para. Se duerme sobre las 10 y se despierta sobre las 10 de la mañana, con un humor y unas risas que apetece morderlo y comerlo y no cagarlo.

Movilidad: Mucha, creo. A los 6 meses ya se ponía boca abajo solo, ahora ya gatea y sino rueda hasta dónde quiere. Las manos las usa perfectamente, incluso una mínima miga de pan no para hasta que la consigue cojer. Los pelos ya ni te cuento, me va a dejar calva, y si traes pendientes o collares intenta arrancarlos sí o sí. Anda muy bien sujetandolo con las dos manos y un poco peor de una mano pero tiene mucho equilibrio. Empezó a aguantar sentado a los 5 meses y medio aproximadamente. Si lo dejamos en la manta del salón es capaz de llegar hasta nuestra habitación rodando y gateando. ¡Un bicho!

Monerías: Hace bien pocas, ruidos con la mano en la boca (como los indios), y ahora si le preguntas: ¿Cómo estás? ¿Estás malito? se pone a toser, incluso sin decirselo, si le parece que no le hacemos caso, nos suelta una retahila de toses a cada cuál más currada. Los lobitos y decir adiós lo hace cuando le viene en gana, hoy lo hizo mucho pero no suele hacerlo cuando se lo pides, sino cuando le sale del asunto.

Comer: Desde siempre, no ha tenido fondo. Come super bien, de todo, no le hace ascos a nada. Sólo se le atraganta el agua, es más si lo fuerzas a beber te vomita el agua y lo que haya comido antes, se muere de asco. El pediatra me ha dicho que si no quiere agua que no le fuerce, que eso significa que se hidrata bien con la leche que toma. Algunas veces bebe pero pocas. Mi suegra no lo lleva con paciencia.

Ya tiene dos dientes, los de abajo. Bueno, que los tiene es un decir... Le están saliendo. Uno ya lo tiene fuera, osea ya "pincha" y el otro está en proceso, acaba de romper la encía y se ve que está ahí haciendo acto de presencia. Éstos dos los ha llevado bastante bien, aver el resto como salen.

Tiene un genio increíble (como yo jejeje) si tiene algo en la mano y se lo quitas arma un pollo impresionante que le pasa en una milesima de segundo si le devuelves lo que quiere. Puro cuento. Yo no quiero que piense que llorando lo consigue todo, asique si le quito por ejemplo un trozo de pan babosisimo y sobado y se pone a hacer su circo particular, con cogerlo en cuello se le pasa todo. Mi madre le devuelve lo que quiere y me pone negra, porque él está viendo que con llorar consigue lo que quiere (eso sí, sin una lágrima).

No es listo ni ná el peque...

martes, 1 de noviembre de 2011

Halloween

¡Feliz día de Halloween a todos/as!


Notición... hoy pelillos ha amanecido con la encía rota, me dá que los dientes ya están ahí.