miércoles, 15 de febrero de 2012

Caprichos

Pelillos es muuuy caprichoso.

Si tiene algo en la mano y se lo quitas, empieza a gritar y llorar y se le caen lagrimones. Si se lo das otra vez, instantáneamente le pasa el disgusto. Digno de ver.

Ha pasado de tener miedo a bañarse, a no querer salir de la bañera. Es feliz entre sus patos de goma y sus juguetes de baño. Pero cuando lo saco.... puede pasarse 10 minutos gritando y llorando sin parar. Por lo que todos los días en la hora del baño hay un lío en casa de narices. Yo me pongo nerviosisima y lo intento secar y vestir lo antes posible para que no se enfríe, y mientras él llora y llora disgustadisimo, no hay consuelo ni abrazandolo ni dándole juguetes. En cuando está seco y vestido y lo pongo en el suelo, ¡tachán! se le pasa todo.

Sé que llora por puro capricho. Está más que comprobado que en cuanto tiene lo que quiere, se le pasa todo y está tan normal como siempre. Pero me preocupa, primero porque no me gusta ni un pelo verlo llorar, y segundo porque no sé si esto se acentuará con el tiempo o será una racha. Hoy por hoy, Peli es un niño muy caprichoso...

Y está empezando a tener muuuuchos mimos de mamá. Me busca con los ojos si le parece que estoy muy lejos de él, sólo me quiere a mi cuando llora, viene andando con sus pasitos que me apetece comerlo y me pone la cabecita en la pierna para que lo coja... Y qué queréis que os diga, a mi me encanta!!!

2 comentarios:

  1. Los pobres, tienen unas necesidades que a nosotros nos pueden parecer caprichos pero ¿y lo facil que es contentarlos en ese tipo de cosas? ¿y lo que nos gusta que nos busquen para que los achuchemos? jajajaj A disfrutar de ese nene de ojos bonitos! Un besito guapa

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